Los hiloramas, más conocidos por su nombre en inglés, String Art, son una técnica artística y artesanal que consiste en crear imágenes a partir del tensado de hilos de colores entre puntos fijos. Normalmente, estos puntos son clavos o alfileres dispuestos sobre una base de madera o corcho. Los hiloramas nos permiten crear curvas suaves y formas complejas utilizando únicamente líneas rectas.
No se trata de «dibujar con hilo» en el sentido de seguir un contorno. Se trata de conectar puntos siguiendo patrones matemáticos. La acumulación y el cruce de esas decenas o cientos de líneas rectas engañan a nuestro ojo y generan formas orgánicas, parábolas, círculos y volúmenes asombrosos. Es el puente perfecto entre el arte, las matemáticas y la precisión.

El sorprendente origen: de la enseñanza de las matemáticas al arte
Aunque se popularizó como una artesanía en los años 60 y 70, el origen del hilorama es puramente educativo y se lo debemos a una increíble mujer llamada Mary Everest Boole a finales del siglo XIX.
Mary Boole fue una matemática autodidacta y una pedagoga adelantada a su tiempo. Quería encontrar una manera de que los niños pudieran «tocar» y entender conceptos matemáticos abstractos, como los ángulos y las curvas geométricas. Para ello, inventó una técnica que llamó curve stitching («costura de curvas»). Usando hilos y tarjetas de cartón perforadas, demostraba a los niños cómo, al unir puntos de forma sistemática con líneas rectas, podían crear de la nada complejas y hermosas curvas parabólicas.
Lo que empezó como una herramienta para hacer la geometría más divertida, fue redescubierto casi un siglo después y se convirtió en una forma de arte y decoración muy popular.

¿Cuántos tipos de hiloramas hay?
Podemos clasificar los hiloramas de varias maneras, pero las más útiles son según el tipo de imagen y, sobre todo, según la forma de tejer.
- Hiloramas figurativos: Son aquellos que buscan representar una forma reconocible del mundo real: la silueta de un animal, un corazón, una estrella, una palabra, etc. En este caso, los clavos marcan el contorno de la figura y el hilo lo rellena.
- Hiloramas abstractos: No representan nada concreto. Su belleza reside en la propia composición geométrica, en los patrones, los ritmos y las ilusiones ópticas que crean las líneas al cruzarse. Los mandalas y las formas geométricas puras son los ejemplos más claros.

Esta es la parte más interesante. El patrón que seguimos para unir los clavos lo cambia todo.
- Tejido a partir de un ángulo: Es la técnica original de Mary Boole. Se clavan los puntos a intervalos regulares a lo largo de dos líneas que forman un ángulo. Luego se empieza a unir el primer punto de una línea con el último de la otra, el segundo con el penúltimo, y así sucesivamente. El resultado es la creación mágica de una curva parabólica.
- Tejido a partir de un círculo: Se colocan los clavos en una circunferencia. A partir de ahí, las posibilidades son infinitas:
- Método de las cuerdas (o estrella): Es el más simple. Unes cada clavo con los que están a su lado o muy cerca. Esto genera formas de polígonos y estrellas.
- Método del diámetro: Unes cada clavo con el clavo que está directamente en el lado opuesto del círculo. Esto crea un centro muy denso de líneas cruzadas.
- Método del «salto» (o las «tablas de multiplicar»): Es el más famoso y el que produce los resultados más espectaculares. Se numera cada clavo (1, 2, 3…) y se sigue una regla matemática. Por ejemplo, la «tabla del 2»: une cada clavo «n» con el clavo «2n» (el 1 con el 2, el 2 con el 4, el 3 con el 6…). Este método crea las famosas y hermosas curvas llamadas cardioides.
- Tejido de relleno: Es un método menos matemático y más intuitivo. Simplemente se va pasando el hilo entre los clavos del contorno de una figura de forma aleatoria hasta que queda completamente rellena. Genera un efecto denso, como una tela de araña.

¿Cuál es la forma más habitual de crearlos? El paso a paso
Aquí te explicamos el proceso para crear un hilorama, el método que usarás en clase.
Los materiales:
- La base: Un trozo de madera (aglomerado o MDF funciona bien), corcho grueso o incluso cartón pluma resistente. También puedes cortar una caja de cartón y pegar varios trozos de cartón los unos encima de los otros para obtener una base informe.
- La plantilla: Un dibujo en papel con la forma que quieres crear, marcando la posición exacta de cada clavo.
- Los clavos: Pequeños y preferiblemente con cabeza, para que el hilo no se escape. Las puntas de acero de unos 2-3 cm son ideales. También puedes usar alfileres, pero es importante que tengan cabeza para que los hilos no se escapen.
- El hilo: Puede ser hilo de bordar, de ganchillo, hilo de coser resistente o incluso lana fina. ¡Los colores son tu paleta!
- Herramientas: Un martillo pequeño y unas pinzas o alicates para sujetar los clavos y no golpearte los dedos.

- La preparación:
Si la base es de madera, puedes lijarla y pintarla de un color que contraste bien con los hilos que vas a usar. El negro o un azul oscuro suelen funcionar genial porque hacen que los colores vibren. Si tu base es cartón pluma, cartón o corcho, también puedes pintarla. - La plantilla y los clavos:
Coloca la plantilla de papel sobre la base de madera y sujétala con un poco de celo. Con el martillo, ve clavando con cuidado cada uno de los clavos en los puntos marcados. Un truco: Sujeta el clavo con unas pinzas, no con los dedos. Intenta que todos los clavos queden a la misma altura. Cuando termines, retira con cuidado el papel. Si tu base es muy resistente, como de madera, puedes arrancar la plantilla una vez que todos los clavos estén en su sitio, antes de empezar a poner hilos. - El nudo de inicio:
Elige el clavo por el que vas a empezar. Haz un nudo doble y apretado alrededor de él, cortando el hilo sobrante. - ¡El tejido!
Aquí empieza la parte creativa y de concentración. Coge el ovillo y, manteniendo el hilo siempre tenso, empieza a pasarlo por los clavos siguiendo el patrón que hayas elegido. Si es un patrón numérico, como el de las tablas de multiplicar, ve contándolos. Tómate tu tiempo, es un proceso relajante. - El nudo final y el remate:
Cuando hayas terminado el diseño, lleva el hilo hasta el último clavo y haz otro nudo doble bien fuerte para que nada se suelte. Puedes poner una gotita de pegamento o cola blanca sobre el nudo para asegurarlo. ¡Y ya tienes tu obra de arte geométrica

Actividad propuesta: Creando tus propios hiloramas
A continuación te dejo dos plantillas que puedes usar para crear tus propios hiloramas. Si no tienes los materiales necesarios (o no quieres usarlos), puedes crear los hiloramas dibujando encima de la lámina impresa. Para hacerlo más sencillo, te propongo unos materiales más fáciles de conseguir y más sencillos de trabajar:
- Cartón pluma para la base, que sea de 10mm o más de grosor, funciona mejor que el cartón o corcho blanco. No es necesario que sea muy grande, tamaño A4 es suficiente.
- Alfileres con cabeza (mínimo 60).
- Hilo de lana de tres colores.
- Tijeras para cortar el hilo.

A continuación tienes dos plantillas que puedes imprimir para crear tus hiloramas geométricos. El más complicado es el círculo y el cuadrado, que también es el que más posibilidades te brinda. El de la estrella de cinco puntas es un poco más sencillo, aunque te ofrece menos variantes.
Aquí tienes otro modelo más sencillo, pero muy vistoso. Puedes pulsar AQUÍ para descargar el PDF con la lámina.



