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Arquitectura de la luz

Índice

Vivimos en un mundo saturado de color: la ropa que vestimos, las pantallas de nuestros móviles, los anuncios en la calle y los paisajes que nos rodean bombardean nuestros ojos con miles de tonalidades constantes. Sin embargo, muy pocas veces nos paramos a pensar cómo funciona el color, de dónde sale o por qué ciertas combinaciones nos transmiten alegría, serenidad o inquietud.

En esta segunda unidad nos sumergimos en el universo del pintor manchego Gregorio Prieto (nacido en Valdepeñas, Ciudad Real), uno de los artistas más polifacéticos vinculados a la Generación del 27. Prieto, amigo íntimo de Federico García Lorca y Luis Cernuda, no solo fue un apasionado de los paisajes y molinos de viento de La Mancha, sino también un pionero absoluto en España del collage y las técnicas mixtas. En esta sesión vas a aprender las reglas universales que rigen el color y construirás tu propia brújula cromática sin gastar un solo céntimo en tubos de pintura, rescatando y clasificando los colores impresos en revistas y catálogos en desuso.

Gregorio Prieto (1954) El centro del mundo (homenaje a la antigüedad)
Gregorio Prieto (1954) El centro del mundo (homenaje a la antigüedad)

La luz que se descompone: ¿Qué es el color?

Aunque lo experimentamos como algo material sobre las cosas, el color es en realidad una percepción visual producida por la luz. En el siglo XVII, el físico Isaac Newton realizó un experimento revolucionario: hizo pasar un rayo de luz solar blanca a través de un prisma de cristal triangular y descubrió que la luz se descomponía en una banda continua de colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. La luz blanca contiene todos los colores del arcoíris.

Cuando la luz del sol ilumina un objeto —por ejemplo, una hoja de parra en un viñedo manchego—, la materia de esa hoja absorbe todas las ondas de luz excepto las verdes, que son reflejadas hacia el exterior y captadas por las células receptoras de nuestros ojos (los conos de la retina). Vemos un objeto verde porque la materia rechaza el verde y se queda con el resto.

En las artes visuales debemos distinguir dos formas completamente distintas de mezclar colores:

  • Mezcla aditiva (color luz): Es la que utilizan las pantallas de nuestros móviles, televisores y ordenadores. Trabaja con los primarios Rojo, Verde y Azul (RGB). Si mezclas los tres en su máxima intensidad, obtienes luz blanca pura.
  • Mezcla sustractiva (color materia o pigmento): Es la que empleamos los pintores, impresores y diseñadores sobre papel. Trabaja con pigmentos que absorben (sustraen) luz. Cuantos más pigmentos mezclas, más luz restas, hasta llegar a tonos oscuros cercanos al negro.
Gregorio Prieto (1974) Prólogo (Litografías)
Gregorio Prieto (1974) Prólogo (Litografías) | Taller del Prado

La familia cromática: Primarios, secundarios y terciarios

Para poner orden en la infinita variedad de tonos que existen, los artistas inventaron el círculo cromático: una rueda geométrica donde los colores se organizan de forma circular mostrando sus relaciones de parentesco y mezcla.

En el sistema de mezcla sustractiva moderno (el que utilizan las imprentas y las artes plásticas), el círculo se construye a partir de doce colores ordenados en tres generaciones:

  1. Colores primarios: Son los progenitores de todos los demás y no se pueden obtener mediante ninguna mezcla previa. Son tres:
    • Cian: El azul puro y luminoso.
    • Magenta: El rosa rojizo intenso y saturado.
    • Amarillo: El amarillo limón limpio.
  2. Colores secundarios: Nacen de mezclar dos primarios a partes iguales (proporción 50% y 50%):
    • Cian + Amarillo = Verde.
    • Amarillo + Magenta = Naranja.
    • Magenta + Cian = Violeta.
  3. Colores terciarios: Surgen al mezclar un color primario con su secundario vecino directo. Son los matices intermedios que aportan riqueza y variedad a la rueda: amarillo verdoso, azul verdoso, azul violáceo, rojo violáceo, rojo anaranjado y amarillo anaranjado.

Al colocar estos doce colores en orden consecutivo formando un anillo cerrado, obtenemos el mapa de navegación indispensable para cualquier creador visual.

Claude Boutet (1708) Traité de la peinture en mignature
Claude Boutet (1708) Traité de la peinture en mignature

El juego de los opuestos: Colores complementarios y armonía

El verdadero poder del círculo cromático no está solo en saber cómo se mezclan los colores, sino en comprender cómo se miran entre sí. Los colores que se sitúan exactamente enfrentados en lados opuestos del círculo reciben el nombre de colores complementarios.

Cada primario tiene su secundario complementario directo:

  • El complementario del Amarillo es el Violeta.
  • El complementario del Magenta es el Verde.
  • El complementario del Cian es el Naranja (o en la rueda tradicional: azul y naranja, rojo y verde, amarillo y morado).

Los colores complementarios protagonizan una paradoja visual asombrosa conocida como contraste simultáneo:

  • Si los colocas juntos, uno al lado del otro: Producen la máxima vibración óptica y luminosidad posible. El amarillo parece más brillante junto al morado, y el verde resalta con fuerza inusitada junto al rojo. El ojo humano busca instintivamente el equilibrio entre ellos, haciendo que ambos se potencien mutuamente.
  • Si los mezclas físicamente en la paleta: Se anulan y neutralizan entre sí, perdiendo toda su brillantez hasta transformarse en tonos quebrados, grises neutros y tierras.

Gregorio Prieto utilizaba magistralmente este recurso en sus pinturas del paisaje castellano: enfrentaba el azul cobalto profundo del cielo limpio con los tonos naranjas y ocres dorados de la tierra seca, haciendo que el sol de La Mancha pareciera quemar el lienzo a través del contraste de complementarios.

Gregorio Prieto - Molinos
Gregorio Prieto – Molinos

Reciclar la mirada: El color encontrado en el collage

Cuando hojeamos una revista de moda, un folleto de supermercado o un catálogo de viajes viejo, solemos prestar atención a los textos o a los productos en venta. Sin embargo, para un artista del collage como Gregorio Prieto, esas páginas no eran papel inservible, sino una auténtica cantera de pigmentos ya impresos.

La técnica del collage nos enseña a reciclar la mirada:

  • Una fotografía de una ensalada contiene decenas de matices de verde (desde verdes amarillentos claros hasta verdes oscuros azulados).
  • Un anuncio de coches puede aportar los tonos cian y azules más vibrantes.
  • Una página de moda o cosmética es una mina inagotable de magentas, carmines y violetas.
  • Los folletos de ofertas de alimentación desbordan amarillos y naranjas saturados.

Al construir un círculo cromático mediante recortes de papel en lugar de témperas, aprendes a observar con lupa la microestructura de la imagen impresa: descubrirás la trama de cuatricromía (los minúsculos puntitos de tinta que componen las fotos de imprenta) y entrenarás tu ojo para discriminar sutiles variaciones de tono, brillo y saturación. Es un ejercicio de ecodiseño que demuestra que para aprender arte contemporáneo no hacen falta materiales caros: basta con rescatar residuos cotidianos y clasificarlos con inteligencia y sensibilidad estética.

¿A tí y a tus compañeros os cuesta encontrar revistas? Hay una alternativa a esta actividad que permite realizarla sin revistas. Sólo debes añadir un paso anterior: colorear un folio. Es muy sencillo, colorea un folio utilizando todo lo que tengas en tu estuche; ceras, rotuladores, lapiceros de color. Los lapiceros son interesantes porque puedes presionar de forma distinta para crear varios tonos. Crea grandes zonas de color. Luego junta tu folio con el de tus compañeros para hacer un análisis rápido de los colores que tenéis. Tras esto, podéis empezar a recortar y pegar.

Rueda cromática reciclada: El collage del color

Círculo cromático CMY

Desarrollo técnico

Círculo cromático colaborativo realizado con collage
Círculo cromático colaborativo realizado con collage

Materiales:

  • Revistas viejas, folletos publicitarios, catálogos comerciales o periódicos en color en desuso.
  • Lámina de papel de dibujo básico blanco o cartulina rígida (gramaje 150–200 g/m²) formato A3 o superior.
  • Compás escolar y cartabón.
  • Tijeras escolares de corte limpio y pegamento de barra de secado transparente.
  • Lápiz de grafito HB.

Primera propuesta: trabajo grupal

Este trabajo se realiza de manera grupal, pero para evitar oportunismos, se valorará de manera individual. Los pasos a seguir serán los siguientes:

  1. En un papel grande o cartulina (un tamaño A3 será suficiente), dibuja tres círculos concéntricos.
  2. Dibuja los ejes principales y procura que midan lo mismo.
  3. Con un cartabón marca ángulos de 30 grados para realizar 12 secciones iguales.
  4. Haced grupos de 3, 4 ó 6 personas. Dependiendo del tamaño del grupo, cada persona quedará encargada de realizar 2, 3 ó 4 colores.
  5. Este trabajo no se realiza en una única sesión. Cada miembro del grupo quedará encargado de buscar cosas de su color y traerlas a clase previamente. No obstante, si encuentra cosas de otro color, puede traerlas para ayudar a sus compañeros.
  6. En el plazo de una semana, los miembros del grupo recortarán las revistas y las pegarán en clase.
El círculo cromático para 2ºESO

Segunda propuesta: Trabajo individual

En el caso de querer realizar este trabajo de manera individual, cada alumno deberá disponer de una hoja más pequeña (un A4 será el tamaño ideal), y deberá buscar todos los colores. No obstante, los alumnos pueden intercambiar entre si las hojas de las revistas en clase para obtener una gama cromática mayor. La forma de trabajar sería la siguiente:

  1. Hojea las revistas y folletos buscando zonas de color puro y homogéneo sin textos grandes encima.
  2. Comienza cazando los tres colores primarios: recorta fragmentos que contengan amarillo limón puro, magenta o rojo brillante, y azul cian intenso.
  3. Busca a continuación los tres secundarios: recortes verdes, naranjas y violetas.
  4. Finalmente, busca recortes para los seis terciarios intermedios.
  5. Para evitar que termine la clase y tengas un montón de papelitos recortados encima de tu mesa, trabaja los colores de uno en uno. Es decir, empieza por los tres primarios. Primero el rojo, busca y recorta trozos rojos en tus revistas, luego pégalos de forma ordenada (los más claros cerca del centro, los más oscuros en el borde). Cuando tengas el rojo continúa con el amarillo, y así sucesivamente.

Composición y pegado en mosaico

  1. Trabaja casilla por casilla: no utilices un solo trozo de papel grande que tape todo el sector. Corta con las tijeras pequeños fragmentos de papel de diferentes texturas (fotos de telas, paisajes, pieles, objetos) que pertenezcan a esa misma familia de color.
  2. Aplica pegamento de barra sobre el soporte y ve pegando los fragmentos solapándolos ligeramente como si fuera un mosaico romano o un collage de Gregorio Prieto, ajustándote a los límites curvos de la casilla. Recuerda, los más claros cerca del centro, los más oscuros en el borde.
  3. A medida que completes casillas contiguas, comprueba que la transición visual sea suave y armónica: el paso del amarillo al verde debe sentirse natural a través del amarillo verdoso, sin saltos bruscos.
  4. Rotula al pie de tu lámina el título: «Círculo cromático en collage: Homenaje a Gregorio Prieto» y añade tu firma.

Consejos y errores habituales

  • Pegar fragmentos con textos gigantes o caras enteras que distraigan: Busca trozos donde predomine el color plano o la textura abstracta. Si hay letras diminutas de lectura no importa, pero titulares enormes romperán la sensación de color de la casilla.
  • Confundir el tono de los terciarios: El error más habitual es poner un verde demasiado oscuro en la casilla del amarillo verdoso. Compara siempre tu recorte colocándolo junto al primario amarillo para comprobar que realmente vira hacia el tono correcto.
  • Aplicar pegamento líquido que arrugue el papel de revista: El papel de las revistas es muy fino; utiliza siempre pegamento de barra en capa fina para evitar bolsas de aire y ondulaciones en la lámina.

Autoevaluación rápida

  • He dividido la corona circular en 12 sectores geométricos regulares de 30 grados utilizando compás y transportador.
  • He localizado y clasificado fragmentos de revistas para las doce tonalidades del círculo cromático.
  • Los tres colores primarios, los tres secundarios y los seis terciarios están situados en su posición y orden correlativo correcto.
  • Las casillas están resueltas mediante técnica de collage o mosaico con recortes limpios y bien pegados.
  • Se identifican con claridad los pares de colores complementarios opuestos en la rueda.
  • La presentación final es pulcra, con bordes definidos a rotulador y sin restos de adhesivo en el soporte.