Ya hemos visto cómo el fenakistiscopio logró crear un movimiento fluido, pero tenía dos grandes inconvenientes: era un artilugio para una sola persona y necesitaba un espejo para funcionar, lo que lo hacía un poco aparatoso. El siguiente gran invento, el zootropo, vino a solucionar precisamente estos problemas.
Creado por el matemático inglés William George Horner en 1834, y popularizado décadas más tarde, el zootropo (del griego zoe, «vida» y tropos, «que gira», es decir, «rueda de la vida») es la evolución lógica y mucho más práctica de su predecesor. Se convirtió en un éxito comercial arrollador y en uno de los juguetes de salón más populares de la época victoriana, llevando la magia de la animación a las familias de toda Europa y América.

Anatomía de la «rueda de la vida»
El diseño del zootropo es robusto, ingenioso y, sobre todo, mucho más sencillo de usar que el de un fenakistiscopio.
- El Cilindro Giratorio: El dispositivo es, en esencia, un pequeño tambor metálico o de cartón, abierto por la parte de arriba, que se apoya sobre una base que le permite girar suavemente.
- Las Rendijas (El Obturador): La mitad superior del cilindro está cortada por una serie de rendijas verticales y estrechas, espaciadas uniformemente. Al igual que en el fenakistiscopio, estas rendijas actuarán como el obturador que evitará que la imagen se vea borrosa.
- Las Tiras de Papel (¡Las Primeras «Películas» Intercambiables!): Esta fue su gran innovación. En lugar de tener los dibujos en un disco fijo, el zootropo utiliza largas tiras de papel que se colocan en el interior de la mitad inferior del cilindro. Cada tira contiene una secuencia de imágenes (normalmente 13) que descomponen un movimiento.

¿Cómo funciona? La misma magia, pero mejorada
El proceso para disfrutar de la animación es mucho más directo:
- Se elige una tira de animación y se coloca en el interior del cilindro.
- Se hace girar el cilindro.
- El espectador simplemente mira a través de las rendijas del lado opuesto.
La magia científica sigue siendo la misma: a medida que el cilindro gira, las rendijas pasan frente a nuestros ojos, permitiéndonos ver, por una fracción de segundo, cada uno de los dibujos de la tira de forma individual y nítida. Gracias a la persistencia retiniana, nuestro cerebro conecta estas imágenes estáticas y las interpreta como un movimiento fluido y continuo.
La gran ventaja es que la imagen se ve directamente y en su color real, no como un reflejo en un espejo.

La importancia del zootropo: de juguete individual a experiencia social
El zootropo fue mucho más que una simple mejora técnica; cambió la forma en que la gente consumía la animación.
- La Experiencia Colectiva: ¡Esta es la clave de su éxito! Al no depender de un espejo y poder ser visto desde diferentes ángulos, el zootropo permitió que varias personas (una familia, un grupo de amigos) pudieran disfrutar del espectáculo al mismo tiempo. La animación dejó de ser un secreto individual para convertirse en un pequeño evento social, un primer paso hacia lo que sería más tarde una sala de cine.
- La Animación «Intercambiable»: Las tiras de papel fueron una revolución comercial. La gente compraba un zootropo y luego podía adquirir y coleccionar docenas de tiras diferentes con todo tipo de animaciones: acróbatas, animales exóticos, escenas cómicas… Es el equivalente del siglo XIX a comprar diferentes videojuegos para una misma consola. Esto aseguró su enorme popularidad como entretenimiento doméstico.
En definitiva, el zootropo no inventó la ciencia de la animación, pero sí inventó el formato. Lo convirtió en un producto de entretenimiento familiar, popular y coleccionable, consolidando la idea de que las imágenes en movimiento eran un espectáculo digno de ser compartido.

Actividad propuesta: Crear un zootropo
En esta ocasión vamos a crear nuestro propio zootropo con materiales muy sencillos y fáciles de adquirir. Los materiales necesarios para construirlo son los siguientes:
- Cartulina para la superficie exterior. Aunque en el vídeo indica verde ondulada, no es necesario que sea ondulada, y es mejor que sea de color negro. Debe tener como mínimo tamaño DIN A2 (como cuatro folios juntos) ya que el desarrollo del lateral del zootropo medirá 49cm. Podéis comprar la cartulina entre tres, ya que da medida suficiente como para tres zootropos. Y sobrará una tira lateral de 42cm x 10cm que podéis usar para hacer un zootropo un poco más bajo.
- Un vaso de plástico. Que no sea de los rígidos, que luego perforarlo con la chincheta es más difícil.
- Cartulina blanca para la animación. En su defecto podemos usar un folio común.
- Algo para hacer los dibujos de la animación: rotuladores, ceras, lapiceros de color, etc.
- Tijeras.
- Una chincheta.
- Cúter (para recortar las rendijas por donde mirar)
- Un compás para dibujar la base.
- Cartón grueso para la base (puede ser de una caja vieja).
Si tienes la suerte de contar con una impresora A2 puedes imprimir la siguiente plantilla para facilitarte la tarea. Si no, siempre puedes fijarte en ella para ver como debería quedar una ver acabada. Esta plantilla está inspirada por un vídeo de YouTube del canal de guiainfantil.com y por una plantilla disponible en la web de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales.
Ambas ofrecen una buena guía, no obstante he optado por modificarlas y crear la misma propia para tener lo mejor de ambas y de esa manera suplir también carencias que poseían ambas.

Para aprovechar el papel he puesto dos laterales en la misma plantilla, ya que hacer la base es más fácil. Para la base solo necesitas un círculo de cartón de 154mm de diámetro. En la propia plantilla he dejado marcados donde iría cada uno de los fotogramas, por si imprimes directamente en una cartulina blanca y quieres dibujar sobre ella.
- Empieza por medir en tu cartulina una pieza de 14x490cm. Si tu cartulina es DIN A2 y la cortas de manera precisa, debe dar sin problemas para hacer tres piezas y sobrará un poco.
- Marca dos líneas paralelas a los lados largos a 15mm del borde. Una de ellas será para las pestañas que pegaremos a la base, y la otra para separar las ranuras del borde superior.
- En la línea inferior haz marcas con el lápiz que se encuentren a 15mm las unas de las otras. Servirán para marcar las pestañas que luego recortaremos y pegaremos. Une la parte inferior de una línea con la superior de la siguiente, de esa manera obtienes un trazado en zigzag que servirá para recortar y pegar a la base. Fíjate en la imagen de arriba para aclararte.
- Haz una línea paralela al borde inferior que se encuentre a 75mm del mismo. O lo que es lo mismo, a 6cm de la línea que marcaste antes a 15mm del borde inferior.
- Marca una línea paralela al borde derecho a 1cm de la misma. Así marcamos la pestaña que luego pegaremos para cerrar el círculo del zootropo.
- Dibuja una línea paralela a la última de dibujaste, a 20mm hacia la izquierda.
- Dibuja paralelas a esa línea que acabas de hacer a 4cm las unas de las otras. Deberías tener 12 líneas en total.
- Dibuja paralelas a estas 12 líneas que estén a 5mm de las mismas. Completa los rectángulos que forman para delinear las rendijas.
- Para terminar, dibuja paralelas al lado izquierdo que se encuentren a 4cm las unas de las otras. De esa manera delimitas los «fotogramas» donde deberás realizar tus dibujos.
- Comprueba que las medidas de tu plantilla coinciden con las que te he puesto en el dibujo que tienes arriba de muestra.
- Si todo está correcto, puedes empezar a recortar las ranuras y las pestañas.
Esta es la parte más larga y difícil. Ahora vamos a terminar nuestro zootropo.
- Para preparar la base necesitas un vaso de plástico. Pega en el mismo un par de trozos de cartón grueso con un diámetro igual a la base del vaso de plástico. Esto servirá para que la chincheta se clave bien y que nuestro zootropo gire correctamente. Lo ideal es usar una pistola de silicona, pero si no tienes puedes usar pegamento de contacto.
- Recorta un círculo de 154mm de diámetro (77mm de radio) de cartón grueso.
- Cierra el círculo de tu zootropo pegando la pestaña lateral al inicio del otro lado.
- Pega las pestañas inferiores a la base que cortaste antes.
- Une el zootropo a la base con la chincheta y ya tienes tu zootropo listo para funcionar.
Si quieres hacer tus propias animaciones sólo tienes que recortar rectángulos de papel de 48x6cm y marcar líneas cada 4cm para marcar los 12 fotogramas de tu animación. Con una sola cartulina DIN A2 blanca se pueden crear hasta 10 tiras y sobraría un poco de cartulina.
Puedes fijarte en el vídeo de aquí abajo para ver como funciona el proceso, pero ten en cuenta que yo he usado unas medidas distintas. No te guíes por las que aparecen en el vídeo o te podrías confundir.
