Ya habíamos logrado crear movimiento con el fenakistiscopio y convertirlo en un espectáculo familiar con el zootropo. Pero ambos artilugios compartían un problema fundamental: las rendijas. Esas pequeñas ranuras, aunque necesarias para crear la ilusión, hacían que la imagen final fuera oscura y parpadeante.
Aparece en escena el francés Émile Reynaud, un inventor y showman genial que no se conformaba con la calidad de imagen existente. En 1877, patentó una invención que resolvería el problema de las rendijas de una forma brillante: el praxinoscopio. Su nombre significa «visor de acción», y su objetivo era simple: crear la animación más nítida, brillante y estable jamás vista.

Anatomía de una obra maestra óptica
A primera vista, un praxinoscopio se parece mucho a un zootropo: un cilindro bajo y abierto que gira, con una tira de dibujos en su interior. Sin embargo, si miramos más de cerca, descubrimos su revolucionario secreto: ¡no tiene rendijas!
Reynaud sustituyó las ranuras por un elemento central mucho más sofisticado:
- Un Prisma Central de Espejos: En el centro del aparato, inmóvil, se encuentra un cilindro interior más pequeño compuesto por una serie de espejos planos, uno por cada dibujo que hay en la tira exterior. Este «corazón de espejos» es la clave de todo el sistema.
- La Tira de Dibujos: Al igual que en el zootropo, las imágenes secuenciales se colocan en la pared interior del cilindro exterior.

¿Cómo funciona? La magia del reflejo
El espectador ya no tiene que espiar a través de una ranura parpadeante. Ahora, la experiencia es mucho más directa y agradable:
- Se coloca la tira de animación en el cilindro exterior y se le hace girar.
- El espectador mira directamente los espejos del centro.
- A medida que el cilindro con los dibujos gira, los espejos del centro van «capturando» el reflejo de cada dibujo, uno tras otro.
- El prisma de espejos presenta al ojo una sucesión de imágenes reflejadas que aparecen estables en el centro del aparato.
El rápido cambio de un espejo al siguiente reemplaza la función del obturador de las rendijas. Como no hay una ranura que bloquee la luz, la imagen reflejada es increíblemente nítida, luminosa y sin parpadeos. La mejora en la calidad visual respecto al zootropo era espectacular.

La ambición de Reynaud: El salto a la proyección
Émile Reynaud no era solo un inventor de juguetes, era un visionario del espectáculo. No se conformó con haber creado el mejor dispositivo de sobremesa y lo fue mejorando hasta lograr lo impensable para la época:
- El Praxinoscopio-Teatro (1879): Una versión mejorada dentro de una caja, donde el espectador miraba a través de una mirilla. El reflejo de la animación se superponía sobre un fondo estático (una lámina de un escenario, por ejemplo), creando una pequeña escena teatral.
- El Teatro Óptico (1888): ¡Este fue el salto definitivo y revolucionario! Reynaud combinó su praxinoscopio con una linterna mágica, creando el primer sistema de proyección de dibujos animados de la historia.
- Sustituyó las cortas tiras de papel por largas bandas de placas de gelatina pintadas a mano, que podían contener cientos de imágenes.
- Proyectaba las animaciones sobre una gran pantalla para un público que pagaba una entrada, en su propio teatro en París, el Musée Grévin.
- Sus proyecciones, que llamó «Pantomimas Luminosas», duraban varios minutos y contaban pequeñas historias. ¡Lo hizo en 1892, tres años antes de que los hermanos Lumière presentaran su cinematógrafo!

El legado del praxinoscopio
El praxinoscopio representa la cima de la evolución de los juguetes ópticos. Su importancia es doble:
- Máxima Calidad Visual: Llevó la calidad de la animación pre-cinematográfica a su punto más alto, resolviendo los problemas de oscuridad y parpadeo de sus predecesores.
- El Nacimiento del «Cine de Animación»: Gracias al genio incansable de Reynaud, el principio del praxinoscopio evolucionó hasta convertirse en el Teatro Óptico, la primera vez en la historia que se proyectaron dibujos animados para una audiencia. Reynaud no solo fue un inventor, fue el primer director de cine de animación del mundo.

Actividad propuesta: Construir un praxinoscopio
Esta actividad es ligeramente más compleja que la del zootropo, aunque el resultado es mucho más espectacular. También es una excelente actividad para realizarla junto con el departamento de Tecnología. El planteamiento es para una versión sin motor, si quieres trabajar con engranajes, LEGO Technic es una buena opción.
Materiales necesarios
- Pistola de silicona.
- Cartón rígido grande.
- Cúter.
- Un spinner (puede servir uno viejo). En internet los hay muy baratos.
- Tres tapones de plástico iguales, o un tapón de corcho que partiremos en tres partes iguales.
- Un pomo de cafetera italiana con dos arandelas y su tornillo.
- 16 espejos de 3x9cm. En su defecto puedes usar papel espejo para manualidades.
Fase 1: preparar los componentes
- Recorta la base de la parte giratoria. Debe medir 31cm de diámetro. En la base dibuja una circunferencia de 154mm de diámetro. Recorta otra circunferencia exactamente igual. Será para la base que no gira.
- Sobre la base, marca el centro y dibuja dos líneas perpendiculares (una cruz) que pase por el centro.
- Dibuja las bisectrices de esas líneas. Tendrás 4 líneas que forman 45º entre ellas
- Dibuja de nuevo las bisectrices. Tendrás 8 líneas y 16 secciones.
- Perfora el centro de la base para poder pasar el tornillo por el agujero más tarde.
- Recorta 16 rectángulos de 3x9cm. Puedes hacer una pieza de 48x9cm y doblarla en 16 partes para simplificar el proceso. Esto es para la parte central, donde se pegarán los espejos.
- Recorta una circunferencia de 154mm de diámetro para la parte superior de los espejos. Debe tener un pequeño agujero en el centro por donde pueda pasar el tornillo del pomo de cafetera.
- Recorta 16 cuadrados de 6x6cm. Si tienes una pieza de cartón grande (de una tele, por ejemplo) puedes optar por cortar un rectángulo de 96x6cm y doblarlo cada 6cm para tener una única pieza, lo que simplifica mucho el trabajo. Dos piezas de 48cm también es una muy buena opción. Esto será para el exterior de la parte giratoria del praxinoscopio.
Fase 2: la base
- Pega con la pistola de silicona los tres tapones (o tres trozos del corcho) en los tres huecos del spinner. Si pegas los tapones, debe ser por la parte plana.
- Una vez seca pega el conjunto sobre la circunferencia grande sin hueco. Asegúrate de que queda bien centrada, para ello puedes dibujar algunas circunferencias de referencia que tengan el tamaño del spinner para ver que las tres patitas quedan a la misma distancia del borde de las circunferencias. Apoya los tres tapones como si fueran las patas, y pégalos con silicona a la base. Se pega sobre la parte exterior de la circunferencia. Pon la silicona por la parte de dentro, para que no se vea.
- Calcula cuanto tiene el conjunto de alto, y recorta una tira de un poco menos de esa altura y 96cm de largo (o dos de 48cm). Pega esa tira a la base. Esto es para que una vez peguemos la parte superior no se vea el mecanismo y que nos ayude a centrar todo.
Fase 3: la parte superior
- Sobre la circunferencia grande (de 31cm de diámetro) pega la tira de 96x6cm. O en su defecto las dos piezas de 48x6cm a lo largo de su circunferencia exterior.
- En la circunferencia interior tienes que pegar la pieza de 48x9cm. Luego pega los espejos (o papel espejo) en cada uno de los laterales.
- Atornilla el pomo de cafetera a la circunferencia de 154 que queda, poniendo una arandela a cada lado para que no se rompa el cartón del uso. A continuación pega esta pieza sobre los espejos.
- Pon silicona caliente en el centro del spinner. No pongas demasiada, o al unir las dos piezas no girará. Con mucho cuidado y precisión pega las dos piezas asegurándote de que queda bien centrado.
Es MUY importante que al darle vueltas lo hagas usando el pomo de cafetera. Esto evitará que gire mal y acabe rompiéndose. Tampoco es necesario que apliques mucha fuerza de golpe, es preferible que empieces girando poco a poco. Su propia inercia hará que vaya tomando velocidad.
La idea de la parte giratoria la he sacado de un vídeo en Youtube de DaGa Esculturas. El proyecto en si se me ocurrió al ver un modelo para imprimir que he hallado en Cults3D de Friendlybeans. Si tienes impresora 3D, por 10€ puedes comprar el modelo (o hacértelo tu mismo con TinkerCAD, que es otra excelente actividad). Los espejitos los puedes conseguir en cualquier cristalería, que siempre tienen retales que te pueden vender baratos o incluso regalar.
¡Hazlo en 3D!
Si te animas a hacerlo con TinkerCAD e impresora 3D, te dejo un modelo de zootropo hecho por Zippitybamba que he encontrado en Thingiverse y me parece impresionante. No es un praxinoscopio, pero puedes aprovechar muchas de las piezas y la idea para construirlo y diseñarlo.
Este reproductor de discos de vinilo de Oana se puede convertir sin problemas en un praxinoscopio inspirado en el Red Raven, con solo construir el cono de espejos.
