Ya hemos viajado desde el «átomo» del arte (el punto) hasta su primera manifestación de energía (la línea). Ahora damos el siguiente paso lógico. ¿Qué sucede cuando una línea se mueve por el espacio? ¿O cuando una línea se cierra sobre sí misma? La respuesta es que crea un PLANO.
Un plano es una superficie con dos dimensiones: alto y ancho. Carece de profundidad real, pero como veremos, es un maestro del engaño, capaz de hacernos creer que vemos un espacio tridimensional donde no lo hay.
En el arte, debemos entender el plano de dos maneras:
- El Plano como Soporte: Es la superficie física sobre la que trabajamos. La hoja de papel de nuestro bloc, un lienzo, una pared… Es el «escenario» donde todo va a ocurrir.
- El Plano como Forma: Son las formas y superficies que creamos dentro de ese soporte. La silueta de una montaña, la mancha de color de un vestido o un simple cuadrado son todos planos.

Las Funciones del Plano: ¿Para qué Sirve?
El plano es el gran organizador del espacio en una obra bidimensional. Sus principales «trabajos» son:
- A) Crear Forma y Figura: Es su función más evidente. Cuando una línea de contorno encierra un espacio, define un plano con una forma reconocible (una estrella, un rostro, la silueta de un árbol).
- B) Organizar el Espacio (Composición): El artista utiliza planos para estructurar la obra, casi como un arquitecto. Divide el «plano soporte» en diferentes áreas (planos de color, de textura…) para crear equilibrio, tensión o ritmo. El cielo es un plano, el mar es otro y la tierra es un tercero, por ejemplo.
- C) Sugerir Profundidad y Volumen: Aquí empieza la «magia». Un plano es, por definición, plano. Pero los artistas han inventado trucos para que parezca tridimensional:
- Superposición: El plano que está delante tapa parcialmente al que está detrás, creando una sensación de cercanía y lejanía.
- Claroscuro: Aplicando luz y sombra sobre un plano, le damos una apariencia curva y con volumen (como vimos en el tema del Claroscuro).
- Perspectiva: Los planos se dibujan más pequeños a medida que se «alejan» hacia el fondo.
- D) Expresar a través del Color (El Plano de Color): A veces, la función principal de un plano no es representar una forma, sino ser una mancha de color pura que transmite una emoción, como hacían los fauvistas.
El Viaje del Plano a Través de la Historia del Arte
La manera en que los artistas han utilizado el plano ha cambiado radicalmente a lo largo de la historia, reflejando cómo veían el mundo.
![Fragmento del papiro de Ani [Libro de los muertos] (1250a.c.) 19 dinastia](https://www.dedibujo.net/wp-content/uploads/2025/10/egipto-1120x747.webp)
Antiguo Egipto – La Claridad del Plano Bidimensional:
Los egipcios no estaban interesados en el realismo. Usaban los planos de una forma muy clara y conceptual. Las figuras se representan de perfil (planos muy definidos) y el espacio se organiza en bandas horizontales (registros). El plano sirve para contar una historia de la forma más legible posible, sin trucos de profundidad.

El Renacimiento – «La Ventana al Mundo»:
¡Aquí ocurre la gran revolución! Artistas como Leonardo da Vinci o Rafael querían que sus cuadros fueran como una ventana a un mundo real. Se obsesionaron con usar los planos para negar la planitud del lienzo. Se convirtieron en maestros del engaño, usando el claroscuro para modelar los planos de los cuerpos y la perspectiva para organizar los planos (edificios, suelos) en un espacio tridimensional creíble.

Paul Cézanne – El «Padre» de la Modernidad:
A finales del siglo XIX, Cézanne cambió las reglas del juego. Miró a la naturaleza y dijo que «todo se puede tratar a través del cilindro, la esfera y el cono». Empezó a simplificar la realidad en planos geométricos. Ya no le importaba tanto la perspectiva perfecta; le interesaba más la estructura del cuadro. Sus paisajes de la Montaña de Santa Victoria están construidos con planos de color que definen la forma y la profundidad, haciendo evidente que el cuadro es una construcción, no una ventana.

El Cubismo (Picasso y Braque) – La Realidad Deconstruida:
Llevaron la idea de Cézanne al extremo. Si Cézanne simplificaba, ellos fragmentaban. Rompieron con la idea de un único punto de vista y empezaron a representar los objetos mostrando múltiples planos a la vez (de frente, de perfil, desde arriba…). En Las señoritas de Aviñón de Picasso, los cuerpos están construidos a base de planos angulosos y afilados. El plano ya no imita la realidad, la deconstruye para analizarla.

La Abstracción Geométrica (Mondrian) – El Plano como Protagonista Absoluto:
Finalmente, artistas como Piet Mondrian decidieron que el plano no necesitaba representar NADA. El plano se convirtió en el tema principal de la obra. En sus famosas composiciones, reduce el arte a sus elementos más puros: líneas rectas que crean una retícula y planos de colores primarios (rojo, amarillo, azul) y no-colores (blanco, negro, gris). El objetivo ya no es representar el mundo, sino encontrar una armonía universal a través del equilibrio perfecto de los planos.
Actividad propuesta «equilibrio Kandinsky»
Para practicar nuestros recién adquiridos conocimientos sobre el plano, vamos a emular a Kandinsky y vamos a crear una obra única imitando su estilo. El objetivo es crear una obra abstracta donde los distintos planos son los protagonistas, logrando un equilibrio asimétrico. Pero no te asustes, te explico las reglas del juego poco a poco.
Empecemos por el principio. En primer lugar necesitas los planos. Dibuja en una hoja de tu bloc de dibujo todo tipo de planos, grandes, pequeños, círculos, triángulos, cuadrados, etc. Aprovecha al máximo todo el papel de la hoja. Si tu hoja tiene márgenes, hazlo por la parte de detrás. Si quieres puedes colorear algunos con rotulador y otros con ceras o lapiceros de color. Cuanta mayor variedad tengamos, mejor será el resultado.

Ahora recorta todas esas formas que acabas de dibujar y colorear.
Pega esas formas en una hoja distinta del bloc. El objetivo es lograr un equilibrio asimétrico. ¿Qué significa esto? Que no puedes amontonar todas las formas en el centro. Imagina que es una balanza. Cada mitad de la hoja será una parte de la balanza. Si pones una forma grande a la derecha, tienes que poner varias pequeñas a la izquierda para compensar.
Pega algunas formas encima de otras. La idea no es que unas formas tapen a otras de todo, sino que parezcan mezclarse o fundirse. Puedes cortar las formas por la mitad, quitarles partes, o jugar con ellas como quieras. Si a un triángulo le quitas una punta y lo pegas encima de un círculo, parecerá que está «clavado» en él.
Cuando hayas acabado, puedes terminar tu obra dibujando encima de las formas con otros colores o rotuladores. Puedes inspirarte en el siguiente cuadro para entender mejor en que consiste la actividad.

